miércoles, 13 de mayo de 2020

viernes, 24 de febrero de 2017

QUO VADIS FRANCISCO

Si se siguen las noticias de la Iglesia mediante internet, por las múltiples aplicaciones que se dispone, se pueden ver continuamente opiniones del Papa que se alejan de lo que estábamos acostumbrados hasta ahora.


¿Es esto objeto de obediencia para los católicos?



Primero se debe aclarar la cualidad de infabilidad papal. 

Esta ATRIBUCIÓN no está vigente en el Papa en forma permanente, sólo cuando habla Ex Cathedra. 
O sea, no rige cuando habla en forma diaria, sino ÚNICAMENTE cuando se cumplen las siguientes condiciones:

    • Cuando el tema tratado es de fe o de moral.
    • Cuando el Papa declara algo "como pastor y maestro supremo de todos los fieles que confirma en la fe a sus hermanos". Por ello, debe ser una materia que afecte a toda la Iglesia, no a un grupo o una Iglesia local.
    • Cuando el Papa declara algo como un "acto definitivo". O sea, es una declaración definitiva y no se podrá cambiar en el futuro.
Al declarar Ex Cathedra, el Papa lo hace en una ceremonia formal. 
La única vez que un Papa ha invocado este privilegio, ha sido en 1950, cuando Pío XII proclamó la Asunción de la Virgen María.

 Por lo tanto, no hay infabilidad en los dichos de un Papa cuando lo hace fuera de estas condiciones y más aún, cuando es una opinión informal.

En este último caso, se le puede reconocer una autoridad que le da el cargo, la edad, su sabiduría. Es por esto, que lo que diga debe demostrar su calidad personal y encontrarse dentro de los límites que marca su investidura.

Al respecto, Benedicto XVI indica lo siguiente:



"El ministerio del Papa es una garantía de obediencia a Cristo y Su palabra. El no debe proclamar sus propias ideas, más bien debe estar en constante unión con la Iglesia para obedecer la palabra de Dios, cuidando cada intento de modificarla o eliminarla, y de cada forma de oportunismo".

Por lo tanto, el Papa debe hablar en función de su investidura y en base a su unión con la Iglesia y de ésta con Cristo, quien la fundó y a quién pertenece.

No es su función hablar como un opinólogo, ya que eso confunde a quienes no comprenden los límites de la autoridad papal.

Es cierto que por caridad, no debe olvidar a quienes sufren padecimientos terrenales, mundanos. Pero sin necesidad de dejar de lado estos temas, su preocupación primordial y palabra debería estar enfocada principalmente en entregar a los fieles las herramientas para la salvación de sus almas, en el mundo actual. Esa es la función central de la Iglesia.

No recuerdo haber escuchado a Francisco I hablar de temas doctrinales, solamente de apoyar a quienes tienen carencias materiales. Y opiniones ligeras sobre diversos temas.

La última frase suya respecto a que si no se era un católico auténtico era mejor ser ateo, fue muy desafortunada, rayando en lo herético.
Si una persona es un mal católico, la función de los pastores es guiarlo, educarlo. Pero no señalarle que que mejor deje de creer en Dios. Esto se contradice con la función básica de la Iglesia.

Con frases cómo esta, y otras que ha emitido en favor de un ecumenismo suicida, uno puede pensar cuál es el objetivo de todo esto. Cuál es la motivación central de todas estas opiniones.

Ante la duda de alguna frase ligera del pontífice, comparto mi experiencia. 
He seguido el consejo de confrontarlo con los evangelios y la enseñanza tradicional de la Iglesia.

Iglesia de la cual Francisco es su servidor, y se supone, el guardián de su doctrina.